La lástima responde a lo que se ve; la empatía, a lo que se sabe. Sin el trasfondo completo, la compasión no equivale a justicia y el perdón no borra el daño.
Se nos ha dicho que el cielo es para los pobres de espíritu, y muchos lo han interpretado como una invitación a ser mediocres, pasivos y dejarse pisotear.
La iglesia moderna, en su afán de no ofender a las masas mediocres, ha extirpado los testículos del cristianismo. Se aferran al «sed mansos como palomas» como si fuera una invitación a ser alfombras humanas. Pero la cita completa es una advertencia de guerra, no un manual de etiqueta
La moral colectiva te dirá que «creer» es un acto de humildad. Yo te digo que recibir potestad es un acto de guerra. Es aceptar un arma que te obliga a elevarte por encima de la masa que solo sabe «venir» pero nunca «ser hecho». Si se te ha dado la oportunidad, ya no tienes…