La verdadera inspiración, por el contrario, es fría, calculadora y utilitaria. No se trata de admirar ciegamente ni de desear lo que el otro tiene, sino de diseccionar su éxito
Te han vendido la idea de que el éxito es un camino lineal de flores y aplausos. Mentira. La verdad es más cruda: si no eres capaz de encontrar la estética en el derrumbe, estás muerto antes de empezar
Tienes miedo de dejar de estar «en el foco», de que la gente piense que te rendiste. Te importa más la opinión de los que te ven hundirte desde la orilla que la integridad de tu propia estructura.
Quien se queda solo en el poder es porque su inseguridad fue más grande que su visión. El verdadero soberano no necesita que lo amen, necesita ser indispensable.