La psicología del «ayudador» crónico es, en esencia, la psicología de un cobarde que teme su propia irrelevancia. Para sentirse grande, necesita que tú seas pequeño. Para sentirse poderoso, necesita que tú seas un inválido emocional o financiero. No te están ayudando a subir; te están construyendo un pedestal de cristal para que, cuando ellos…
¿Ya te fijaste quién te vende ese discurso? No es alguien que quiera tu libertad; es el tipo que necesita que tu voluntad sea de plastilina. Te venden la «indulgentia» moderna.
Es ese nudo en el estómago que sientes cuando estás a punto de ganar el triple que tu padre, o cuando tus ambiciones no caben en la sala de estar de la casa donde creciste.