Te vuelves un observador cínico de tu propia vida, viendo cómo todos se alimentan de tu éxito mientras tú te mueres de hambre de algo que el dinero no puede comprar: una puta conexión que no tenga un precio adjunto.
🍪
Este sitio utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia, analizar el tráfico y mostrarte contenido relevante. Al continuar navegando o hacer scroll aceptas su uso.