Esto dolerá pero debes leerlo A simple vista, afirmar esto parece una herejía. La sociedad nos ha condicionado para creer que el corazón es un activo invaluable, el núcleo sagrado de la experiencia humana. Sin embargo, hay una verdad incómoda que solemos evadir: en la economía de las interacciones reales, el corazón es la mercancía…